El Modelo G es un modelo de gestión de la información en el que los documentos transaccionales representan las acciones realizadas o previstas de una organización y establecen las relaciones entre las entidades que participan en ellas, los estados de los documentos y los roles que adquieren sus entidades.
El documento deja de ser un simple contenedor de datos: incorpora entidades, estados, roles, circunstancias y reglas de negocio como parte de una misma estructura relacional. El rol no pertenece permanentemente a la entidad, sino que emerge de su relación con el documento y de las circunstancias en las que se produce la acción. Los estados de los documentos se determinan según sus relaciones con otros documentos.
Dentro de esta estructura, el dato adquiere entidad propia. No se define únicamente por el tipo de valor que contiene, sino por cuatro propiedades que determinan qué significa, cómo se presenta, en qué contexto es válido y qué función desempeña dentro del documento:
El acto se registra en su documento correspondiente. Sus datos no se propagan: se alcanzan cuando se necesitan mediante la estructura relacional. Esto permite que cada dato exista una sola vez, en el documento que lo originó. No existen procedimientos, solo el registro de un acto en un documento.
Las relaciones entre documentos, sus estados y los roles forman parte de las reglas de negocio, las cuales son modificables. Por el contrario, un dato al determinar un acto es inmutable, salvo error.
El Modelo G convierte documentos y datos en estructuras capaces de expresar la lógica de la gestión.Una entidad financiera registra una solicitud de financiación. La solicitud permanecerá pendiente mientras no exista una relación con un documento de aprobación o rechazo. Cuando esa relación existe, el estado de la solicitud queda determinado por el sentido del documento con el que se relaciona.
En los sistemas tradicionales, la lógica funcional se encuentra repartida entre la documentación, los manuales, la formación y el uso y costumbre. Los programas contienen la operativa necesaria para ejecutar los procesos, pero raramente conservan la lógica que explica su significado y su criterio.
El Modelo G incorpora esa lógica a la propia estructura de la información mediante las relaciones.Al no organizar la gestión mediante procedimientos, no se generan silos de información. El sistema de conexiones relacionales convierte la gestión en un sistema holístico: todo es alcanzable desde cualquier punto siempre que existan relaciones que lo conecten. Las diferentes áreas de gestión son vistas parciales de una misma estructura.
La gobernanza queda incorporada en la propia estructura. Si los estados se determinan mediante las relaciones entre documentos, es posible conocer por qué un documento presenta un determinado estado y qué documentos lo determinan. Y como cada dato conserva su contexto de origen, puede conocerse quién lo originó, dónde y bajo qué condiciones.
El Modelo G no construye información a partir de copias y procesos: la obtiene de la realidad registrada y de sus relaciones.
Al existir cada dato en un único punto de origen, corregir un error significa corregir ese punto. Los valores relativos que dependen de él se obtienen nuevamente a partir de la relación, sin necesidad de propagar la corrección por distintas representaciones.
La referencia temporal de los documentos y la trazabilidad de sus conexiones permiten reconstruir el estado de la información en cualquier momento pasado, proporcionando una auditoría lineal de la realidad gestionada.
Al compartir documentos, datos y formularios una misma estructura relacional, desaparece la necesidad de integrar y conciliar continuamente módulos independientes.
Las reglas de negocio permanecen bajo el control de la propia organización: la empresa define sus condiciones de gestión y puede modificarlas sin depender de parametrizaciones externas ni de intermediarios técnicos. Es lo que denominamos soberanía de la empresa.
Los dashboards y los indicadores dejan de ser información que debe elaborarse y almacenarse previamente: son consultas sobre el sistema realizadas en el momento en que se necesitan.